sábado, 11 de octubre de 2008

El hombre-anuncio de Gallardón

Dice el alcalde de Madrid que el trabajo del hombre-anuncio es "vejatorio", "degradante" y les "fuerzan a ser soportes publicitarios". Supongo que el alcalde piensa eso cuando se trata de trabajadores humildes, porque hay otros que anuncian de todo en sus coches y en sus camisetas y nadie les dice nada. Pero, claro, cómo les va a prohibir a los futbolistas que tengan publicidad en sus camisetas. ¿O acaso les impedirá a los corredores de F1 que lleven anuncios en su ropa y en su coche?

2 comentarios:

Clares dijo...

Cuando la coca-cola reparte camisetas entre los críos y estos se las ponen, ¿están atentando contra su propia dignidad, según Gallardón? A la coca-cola no le va a prohibir repartir camisetas. Lo que tú dices. Es que ya cansa esto, a mí por lo menos, tanta hipocresía me agota.

Eusebio dijo...

Claro, claro, todo depende, como dice Jarabe de Palo. Depende del anunciador y del anunciante.