jueves, 29 de septiembre de 2011

Homenaje a Gervasio Puerta en San Fernando de Henares






De izquierda a derecha, Mirta Núñez, Gervasio Puerta, Julio Setién y Antonia Arenas.


Gervasio Puerta, presidente de la Asociación de Ex-presos y represaliados políticos Antifranquistas recibió el homenaje del ayuntamiento de San Fernando de Henares.

El acto tuvo lugar el pasado 20 de septiembre en el Centro de Participación ciudadana “Marcelino Camacho”, en la sala “Marcos Ana”, por lo que estuvo “acogido” por otros dos luchadores por la libertad y la democracia.

La presentación corrió a cargo de Antonia Arenas, concejala Nuevas Tecnologías y Participación Ciudadana.

Mirta Núñez, historiadora y profesora titular en el Departamento de Historia de la Comunicación Social, en la Universidad Complutense, nos acercó a la figura de Gervasio.

Nos mostró su vida como miliciano y teniente en el Ejército Popular regular republicano; su paso por el campo de concentración francés; su vuelta al oscurantismo franquista, al reencuentro con su madre en una familia republicana en una situación crítica por la dictadura fascista. Gervasio siempre estuvo rodeado de un mundo femenino a la altura de su lucha.

“Participó activamente en la reconstrucción del Partido Comunista de España. Desde la cárcel hacía textos en miniatura que camuflaba en los lugares y objetos más diversos para que llegases a la redacción de Mundo Obrero o al extranjero para que conociesen en todo el mundo los horrores de la dictadura”, nos cuenta Mirta Núñez.

Julio Setién, alcalde-anfitrión, que introdujo la intervención del homenajeado, nos recuerda que luchadores de la edad de Gervasio Lastra, como el autor de “Indignaos”, Stephane Hessel o José Luis Sampedro, están participando activamente animando a la gente a que reaccione ante las injusticias que estamos viviendo.

Gervasio Lastra se mostró muy contento de estar una vez más en San Fernando de Henares, nos recordó que ya había estado en el municipio en los años 70 y 80. Y agradeció al alcalde el homenaje y su hospitalidad.

Tuvo un recuerdo muy especial para sus compañeros de lucha como Julián Grimau o Simón Sánchez Montero, hoy desaparecidos.

“Hacer el libro no fue fácil ya que no soy escritor, son simplemente las memorias de un obrero, un luchador por la libertad”, nos decía refiriéndose a su libro “Palomas tras las rejas”.

A veces, echando la vista atrás, se pregunta si todo lo que ha escrito pudo pasar en realidad, dada la intensidad de todo lo vivido por este hombre.

Nos comentaba la dureza de aquella época en Francia pero también quería señalar que fueron años de muchas satisfacciones personales, aunque llena de peligros por la ocupación nazi y por la dictadura franquista que se vivía en España.

Para él, fue una especie de milagro que no le hubieran detenido en más ocasiones, aunque lo achaca a las medidas de seguridad que adoptaba para cada uno de sus movimientos durante la clandestinidad. Tiene un recuerdo muy especial para las personas más allegadas que le apoyaron.

En su libro describe las duras condiciones de vida que tuvo en la cárcel de Burgos y la lucha que llevó a cabo para mejorar la vida dentro de la prisión.

En ese mundo tan hostil de la cárcel se las ingeniaba para camuflar los textos políticos en los lugares más insospechados como el interior de una tarjeta postal, entre las hojas de los libros, azulejos de los baños, rincones de la cocina, muros, interior de un cigarro; utilizando tinta invisible o en el doble fondo de una cacerola.

Recuerda que su vuelta a España fue especialmente difícil. Pasando por Figueras, caminando de noche y camuflándose durante el día. Su llegada a la casa familiar de Madrid no fue nada “discreta”, todo lo contrario, sus familiares y amigos no pudieron reprimir su alegría por el reencuentro y no guardaron el silencio que se requería en una casa propiedad de una persona partidaria de la dictadura. A pesar de ello, la casera no le delató por las buenas relaciones que mantenía con su familia y se pudo quedar en España definitivamente.

Como reflexión final, Julio Setién comentó que este hombre, tan humilde, es un ejemplo a seguir para todos nosotros y recordó que sin lucha no se consigue nada. Y se refirió también a las actuales reivindicaciones de la gente por mejorar la educación, la sanidad o la vivienda.

Este homenaje a Gervasio Puerta sirvió también para presentar su libro “Palomas tras las rejas”, editado por Endymion.

Este luchador, a sus 90 años (Milagros, Burgos, 1921), se despidió del auditorio con un sorprendente “no quiero cansaros más”, haciendo gala de su estupenda forma física y de su sentido del humor.