Hace unos días leí que Cristina de Borbón, la hija del rey de España, se iba a Estados Unidos con su marido y sus hijos. Eso me dio que pensar, empecé a darle vueltas, a fantasear. Estaba cómodamente sentado en el sofá, después de comer y me estaba entrando sueño. A pesar de ello continuaba leyendo ya que el tema me interesaba mucho.
Leo que es probable que la intención de la Princesa sea, cuando pase un tiempo prudencial, no más de cinco años, pedir el reagrupamiento familiar para tener cerca a toda la familia, parece que el efecto llamada haría posible que la familia Borbón saliera al exilio norteamericano en muy poco tiempo. Se comenta que Felipe de Borbón no está demasiado afectado por su inminente marcha, todo lo contrario, dicen que acepta de muy buen grado las recomendaciones de Letizia, su mujer, para abandonar España camino de un dorado exilio en Norteamérica. Problemas económicos no van a tener. Ni ellos ni sus descendientes.
Todo apunta a que el fin de la Monarquía y la vuelta de la República se hará de un modo pacífico. Ni siquiera será necesario que los partidos antimonárquicos ganen unas elecciones. La Familia Real abandona la Jefatura del Estado, quizás comprendan que el sentimiento republicano, cada día mayor en nuestro país, terminaría por echarles del poder en un breve plazo de tiempo.
De pronto, un estruendo me hace dejar la lectura. Me asomo a la ventana y veo caravanas de coches por la calle, con sus bocinas parece que celebran algo importante.
Bajo a la calle. La alegría de los que van en los coches y la gente que hay por las aceras y en el parque es enorme. Intento preguntar, todos gritan y saltan, llevan banderas que no consigo identificar; no les entiendo, me abrazan y empujan.
Alguien me agarra por detrás, intentando que le preste atención; cada vez me empuja con más fuerza. Me grita al oído.
-¡Despierta!, te has vuelto a quedar dormido en la primera página del periódico, como siempre. ¡Levántate que vamos a cenar!
Es mi mujer. Todo fue un sueño. Releo los titulares y nada, ni rastro de ningún exilio, en el periódico solo ponía que la princesa se iba a trabajar a EEUU con su familia. A su marido le han nombrado presidente de la Comisión de Asuntos Públicos de Telefónica Latinoamérica.
Habrá que esperar otra ocasión, la Tercera no puede estar lejos…