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martes, 2 de febrero de 2010

Insaciables

Las sociedades de gestión de ¿derechos? de autor son insaciables. Mientras se lo permitamos, ellos seguirán pidiendo, mejor dicho, exigiendo. Saben que tienen de su parte a los ministros de Cultura de turno. Y a sus gobiernos, claro.

Antes fue Carmen Calvo, luego César Antonio Molina. Ahora González Sinde. Todos lo mismo.

¿Por qué los gobiernos les defienden tanto?

Cedro, sociedad de gestión de los derechos de autor, cobran varias veces por lo mismo y se quedan tan anchos. ¿Cómo se le llama a eso? Y el gobierno les mira satisfechos, con una sonrisa cómplice…

Eso sí, siempre con la cantinela de que los usuarios de las bibliotecas no pagarán nada.
¿De dónde sale si no, el dinero que se embolsa Cedro?

Sale de los presupuestos de los Ministerios, de las Comunidades Autónomas, de los Ayuntamientos, de las bibliotecas. De nuestros impuestos, en suma.
¿O sale de los sueldos de los ministros de Cultura?

Cuando las bibliotecas compran un libro ya pagan los derechos de autor. Si además los de Cedro quieren cobrar cada vez que la biblioteca preste un libro, está atacando a uno de los servicios fundamentales de la biblioteca pública.

Son los enemigos de las bibliotecas, les importa muy poco la difusión de la cultura y las propias bibliotecas.

Siempre nos tendrán enfrente a los bibliotecarios, a muchos autores que no se sienten representados por esta gente, a algunos editores y a la inmensa mayoría de lectores y usuarios de las bibliotecas públicas españolas.




Vi lo de Cedro donde el amigo Javier, después en Periodistas 21 y en algún sitio más...

sábado, 24 de octubre de 2009

Día Internacional de la Biblioteca Pública, 24 de octubre

Manifiesto de la UNESCO en favor de las Bibliotecas Públicas

Una puerta abierta sobre el conocimiento

La libertad, la prosperidad y el desarrollo de la sociedad y de la persona son valores humanos fundamentales que sólo podrán alcanzarse si ciudadanos bien informados pueden ejercer sus derechos democráticos y desempeñar un papel activo dentro de la sociedad. La participación constructiva y la consolidación de la democracia dependen de una buena educación y de un acceso libre e ilimitado al conocimiento, el pensamiento, la cultura y la información.

La biblioteca pública, paso obligado del conocimiento, constituye un requisito básico de la educación permanente, las decisiones autónomas y el progreso cultural de la persona y los grupos sociales.

Este Manifiesto proclama la fe de la UNESCO en la biblioteca pública como fuerza viva de educación, cultura e información y como agente esencial de fomento de la paz y los valores espirituales en la mente del ser humano.

Así pues, la UNESCO alienta a las autoridades nacionales y locales a que apoyen las bibliotecas públicas y participen activamente en su desarrollo.

Esos eran los buenos deseos de la UNESCO plasmados en su Manifiesto.

Actualmente la Biblioteca Pública está en peligro. Y la amenaza no le viene por el Libro electrónico o porque el libro en formato papel vaya a desaparecer, no. Supongo que ambos soportes convivirán durante mucho tiempo todavía. Lo ideal, bajo mi punto de vista, sería que la gente pudiera elegir un soporte u otro dependiendo del momento o las circunstancias.

El mayor peligro para la Biblioteca Pública está en la avaricia desmedida y la mercantilización de la cultura que llevan a cabo, con el beneplácito de los gobiernos de turno, las sociedades de gestión de derechos de autor, empeñadas en que los usuarios paguen un canon por llevarse libros en préstamo de las bibliotecas.

Ese canon reducirá los presupuestos de las Bibliotecas Públicas, ya que las instituciones titulares de las mismas descontarán su importe de los presupuestos para la compra de libros y equipamientos y se lo tendrán que abonar a sociedades privadas de gestión como Cedro, entre otras.

Espero que la cordura vuelva a las cabezas de nuestros gobernantes e impidan que ese despropósito siga adelante.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

El Congreso de los Diputados contra el canon en las bibliotecas



El Congreso de los Diputados cuenta desde hace unos días con una pancarta reivindicativa, algo poco habitual en esta institución.

Hace varios años los miembros de la Plataforma Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas nos reunimos con los representantes de los partidos políticos en el Congreso para impedir que los usuarios de las bibliotecas tuviesen que pagar un canon por llevar en préstamo los libros de la biblioteca.

Nos sorprendió que autorizasen la colocación de una pancarta contra el canon en las bibliotecas y solicitamos reunirnos con el Presidente del Congreso y con los Portavoces Parlamentarios.

Después de asegurarnos que comprendían nuestra lucha, nos confesaron que se sentían avergonzados por haber votado a favor de la Directiva Europea 2006/115/CE, que obliga a las bibliotecas públicas a pagar un impuesto a una empresa privada (Cedro) en concepto de derechos de autor, y que era pagar dos veces por el mismo concepto.

Estos parlamentarios, representantes del Pueblo, nos dijeron que, en cuanto dejasen el cargo, harían todo lo posible desde sus partidos por acabar con este abuso, pero que ahora debían aceptar esa Directiva que no les gustaba pero que ya supondríamos que tenían que hacer muchas cosas con las que no estaban de acuerdo.

Les hicimos saber lo incongruente de su postura, pero ellos solo repetían que nos entendían y que ya nos estaban apoyando a través de las mociones de los Ayuntamientos.

Nada dijeron de dimitir todos y dejar paso a otras personas más coherentes y consecuentes con sus ideas.

* * * * *

Desgraciadamente casi nada de lo que has leído es verdad. Yo no lo he escrito. Todo ha sido producto de tu imaginación.
Todo parecido con la realidad es pura casualidad.
Y si lo vuelves a leer, te darás cuenta de que jamás podría ocurrir en la vida real.

sábado, 29 de agosto de 2009

Encuentro contra el canon en Milán

Con ocasión del congreso de la IFLA 2009 (Milán 23-27 de agosto), representantes de varias organizaciones bibliotecarias se reunieron para debatir el préstamo de pago y las consecuencias de las directivas europeas sobre propiedad intelectual.

Nuestra compañera Blanca Calvo, representante de la Plataforma contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas, participó en este encuentro con la siguiente ponencia:


El canon sobre el préstamo bibliotecario
Comunicación sobre la situación española


1.- La gran marcha atrás

En el asunto del canon del préstamo, el Estado español ha hecho un largo recorrido hacia atrás, como el cangrejo, desde diciembre de 1994, fecha en que publicó la Ley de incorporación al Derecho español de la Directiva 92/100/CEE, hasta junio de 2007, momento en que se aprueba la Ley de la Lectura, del Libro y de las Bibliotecas.

La Ley de 1994 había dejado muy claras dos cosas:
Primero, que las bibliotecas y otros establecimientos de titularidad pública –archivos, museos, hemerotecas, filmotecas- no necesitaban autorización de los autores para prestar los materiales a sus usuarios.
Y segundo, que todos esos establecimientos estarían eximidos del pago de cualquier remuneración por realizar préstamos.
No se puede decir que los legisladores no supieran lo que hacían, porque en su declaración de principios, la Ley justificaba esas dos medidas en el servicio que las bibliotecas -y los archivos, museos, hemerotecas y filmotecas- “prestan al interés general de la cultura”.

Trece años después, en 2007, la primera Ley nacional de bibliotecas que ha tenido España reafirma sólo la primera de esas dos disposiciones: la no necesidad de que los autores den autorización para prestar sus obras. Pero ha introducido de lleno el préstamo de pago, no sólo afirmando que se “remunerará a los autores por los préstamos que realicen de sus obras”, sino además renunciando a que sea el propio Estado quien gestione esa remuneración, al añadir que ésta “se hará efectiva a través de las entidades de gestión de los derechos de propiedad intelectual”.
Nuestra Ley de 2007 deja exentas del pago únicamente a las bibliotecas del sistema educativo (que son muy pocas, porque las bibliotecas escolares son “las grandes ausentes” de nuestro sistema bibliotecario) y a las públicas situadas en municipios de menos de 5.000 habitantes. En España, esos municipios no están obligados por ley a ofrecer a sus ciudadanos el servicio bibliotecario, y los legisladores han debido pensar que no sería justo penalizar económicamente a los pequeños pueblos que, a pesar de la debilidad presupuestaria propia de las poblaciones pequeñas, hacen el esfuerzo de mantener una biblioteca abierta.

Es una dolorosa paradoja para muchos bibliotecarios españoles que, cuando por fin se ha hecho una Ley nacional de bibliotecas en nuestro país, una ley tan deseada haya servido para consagrar el canon del préstamo, una medida contraria a la esencia misma de la biblioteca, a su filosofía y a su carácter de servicio público gratuito. Tener que pagar con dinero público un canon por prestar materiales que, en el momento de su adquisición ya han satisfecho el porcentaje correspondiente a los derechos de autor, es algo incomprensible e inaceptable. Es pagar dos veces por lo mismo. Es el mundo al revés: el sector privado –las sociedades de gestión de derechos- aplicando un “impuesto” al sector público.
La Ley española de la Lectura, del Libro y de las Bibliotecas de 2007 no concreta la forma en la que se va a hacer la recaudación y el reparto del canon, pero dice que en el plazo máximo de un año se aprobará un decreto para regular los detalles. Y aunque ese plazo de un año ya se ha excedido con creces, todavía no hay un texto definitivo. A pesar de lo cual, el Estado Español ya está pagando por las bibliotecas públicas de las que es titular el canon de préstamo a una sociedad de gestión de derechos, aplicando una disposición transitoria de la Ley que dice que “hasta que se apruebe el Real Decreto, la cuantía de la remuneración será de 0,2 euros por cada ejemplar de obra adquirido con destino al préstamo”, incluidas las obras clásicas si en su edición contribuye algún autor actual.
Esa misma cantidad, 0,20 € por cada obra adquirida, es la que mantiene el avanzado borrador de Decreto que hemos podido conocer extraoficialmente, aunque se dice en él que esta cifra será revisable anualmente, aplicándosele la subida que marque el Índice de Precios al Consumo. La entidad de gestión no está nada contenta con esa cifra, y aboga por que, al menos, los veinte céntimos se apliquen cada vez que la obra se preste.
Según el borrador de Decreto –que acaba de salir de las manos de los técnicos, sin haber superado todavía el filtro político-, las bibliotecas no sólo han de pagar por los ejemplares adquiridos sino que, además, deberán proporcionar los datos de sus préstamos a las entidades privadas de gestión de derechos, para que ellas hagan el reparto de los beneficios (de nuevo el sector público trabajando para el privado).
Hay en nuestro borrador de decreto una disposición que conviene destacar porque, si permaneciera en la versión definitiva, podría marcarnos un camino de trabajo futuro a los bibliotecarios españoles. Se trata de que los autores, o sus herederos si éstos ya han muerto, pueden renunciar al cobro del canon. ¿Tendremos que dedicarnos a convencer a los autores para que renuncien? Volveré a este tema en la tercera parte de mi exposición, cuando hable de las posibles acciones contra el canon que nos hemos planteado los bibliotecarios de mi país.

2.- La triste historia

Y ya comienzo la segunda parte, en la que me gustaría contar qué es lo que ha ocurrido desde 1994 para que nuestro gobierno haya caminado hacia atrás en el tema que nos ocupa.
Aparentemente, desde 1994 hasta 2003 no pasó nada. La Ley de incorporación al Derecho español de la Directiva 92/100/CEE, citada antes, había adaptado nuestra legislación al ordenamiento europeo dejando exentas a todas las bibliotecas, y eso nos daba mucha tranquilidad a los bibliotecarios. Pero en esos años, la entidad de gestión de derechos que se encarga en nuestro país del canon del préstamo no perdía el tiempo:
Por un lado hacía una amplia campaña de proselitismo entre los escritores para tener un número grande de afiliados. Si hemos de creer la cifra que da su página web, en la actualidad los socios son 16.813, entre autores (15.285) y editores (1.528).
Al mismo tiempo, la entidad Cedro –que así es como se llama la sociedad gestora española- se esforzaba en convencer a las instituciones de que están obligadas a pagar por las fotocopias que hacen, consiguiendo ingresar cada vez más dinero por ese concepto, dinero que se reparte con la mayor opacidad imaginable porque es imposible saber qué obras se fotocopian.
Y mientras se asentaba en uno y otro terreno, la entidad de gestión no dejaba de mirar hacia Bruselas, donde por aquellos años estaban ocurriendo cosas muy de su gusto.

A lo largo de los años noventa, la Comisión Europea, en mi opinión instigada por las entidades europeas de gestión de derechos, fue iniciando pleitos contra los estados miembros que, a su entender, no habían adaptado bien su legislación a la Directiva 92/100. Y en octubre de 2003 las cosas se aceleran de golpe, cuando el Tribunal de Justicia europeo condena a Bélgica en un procedimiento legal que se había abierto dos años antes porque la Comisión Europea no estaba conforme con que Bélgica hubiera eximido del pago del canon a todas las bibliotecas.
Esa condena llena de entusiasmo a la entidad de gestión española, ya muy animada en ese momento por su reciente asistencia a un seminario que acababan de celebrar en Londres las asociaciones europeas de escritores con el fin de elaborar un plan común para el desarrollo del PLR.
Es en ese momento, el otoño de 2003, cuando los bibliotecarios españoles nos damos cuenta del peligro que se cierne sobre unas bibliotecas públicas que, a pesar de haber mejorado mucho en los últimos veinte años, todavía son demasiado pobres. Unas bibliotecas que en el año 2000 tienen sólo 1 libro por habitante cuando la media europea de 1998 ya es de 2,10[1] y que en el año 2000 hacen 0,77 préstamos por habitante cuando la media europea de 1998 es de 4,93[2].

Los bibliotecarios españoles nos vimos obligados a actuar contra el canon porque sabíamos que significaba un mayor empobrecimiento para unas pobres bibliotecas, y la unidad en la acción que se dio en nuestra profesión ha sido la única cara buena de esta triste historia.
A principios de 2004 se organizan las primeras Jornadas Nacionales contra el préstamo de pago, que marcan varios caminos a seguir. En los meses siguientes más de 2000 bibliotecarios/documentalistas y 125 entidades avalan el Manifiesto a favor del préstamo público. Al mismo tiempo se buscan alianzas entre los autores, los editores y otros profesionales del libro y también entre los usuarios. 438 autores (entre ellos el Nobel José Saramago) firman una declaración de rechazo al canon. Más de 225.000 usuarios firman un escrito dirigido al Defensor del Pueblo. El 23 de abril, Día del Libro, se rodea con una cadena humana la Biblioteca Nacional de Madrid. Con todas esas actuaciones, y otras que sería largo enumerar, se consigue llevar la polémica a los medios de comunicación escritos, hablados y visuales de alcance local, regional y nacional.
En paralelo, se hace un trabajo de sensibilización hacia las instituciones de las que dependen las bibliotecas, como resultado del cual más de 20 ayuntamientos de grandes ciudades y pequeños pueblos toman acuerdos contra el canon. También se manifiestan en este sentido otras instituciones provinciales y regionales.

Pero en el otro lado las cosas tampoco están quietas. En ese mismo año de 2004, la Comisión europea abre un procedimiento contra España similar al de Bélgica porque tampoco está conforme con que nuestro gobierno haya declarado a todas las bibliotecas públicas territorio libre de canon. La sentencia llega en 2006 y es condenatoria. El Estado español la acata, sin haber hecho en mi opinión una oposición suficientemente firme, y aprovecha la redacción en curso de la Ley de la Lectura, del Libro y de las Bibliotecas para introducir el préstamo de pago en el ordenamiento jurídico.
Antes de la aprobación definitiva de la Ley vuelve a surgir con fuerza la protesta bibliotecaria, que no se había apagado, y de nuevo los medios de comunicación dedican al tema abundantes espacios. Otra vez se dejan oír voces de escritores contra el canon. Los bibliotecarios imprimen 45.000 postales que se reparten por las bibliotecas para que los usuarios las envíen al Congreso, institución que debe aprobar la Ley. El Congreso queda inundado de postales, pero el canon acaba por introducirse en España, actuando la Ley de la Lectura, del Libro y de las Bibliotecas como vergonzoso caballo de Troya.
Es muy probable que la fuerte oposición bibliotecaria y el gran esfuerzo desarrollado para concienciar a la sociedad haya dado fuerza al Ministerio de Cultura para negociar el canon a la baja y dejarlo en 0,20 € por pieza adquirida. Pero ese es un pobre consuelo, porque con el canon lo que está en juego es algo más valioso que el dinero. Lo que nos jugamos es una forma de entender la cultura y los servicios públicos.

3.- Para andar hacia adelante es bueno unirse

Los bibliotecarios españoles creemos que hay que trabajar para conseguir la derogación de la Directiva 92/100 –o 2006/115-, y creemos que hay dos buenas razones para pedir su desaparición:
La primera es que se basa en un argumento falso: que los préstamos de las bibliotecas hacen bajar las compras de libros y otros materiales bibliotecarios. Es justo lo contrario: cuando se despierta el hambre de lectura –y las bibliotecas son los lugares donde más se despierta- son necesarias muchas fuentes de suministro. En las localidades donde funcionan bien las bibliotecas se venden más libros, al igual que venden más libros aquellas librerías que están situadas al lado de otras librerías.
La segunda razón que tenemos para pedir la derogación de la Directiva es que no satisface a nadie. Ni siquiera a los países nórdicos que en un momento muy concreto de su historia se inventaron la compensación económica por los préstamos bibliotecarios, compensación que aplicaron exclusivamente a sus autores nacionales. La Comisión Europea ha intentado que hagan extensivo ese pago a los autores de todos los demás países europeos y, al ver su fuerte oposición, ha tenido que dejarlo como estaba. El espíritu que anima a la Directiva no gusta en el norte, y ya hemos visto cómo ha conseguido la Comisión Europea imponer el canon a algunos países del sur: a golpe de sentencias condenatorias del Tribunal Europeo. A gusto no lo ha hecho ninguno.

Algunos bibliotecarios españoles estamos convencidos de que la derogación de la Directiva no es una utopía. Pensamos que, si nos unimos todos los profesionales europeos y desarrollamos una estrategia anti-canon, podremos conseguirlo. Las sociedades de gestión de derechos saben muy bien que unirse les da fuerza: desde 1999 celebran una conferencia bianual que refuerzan desde 2003 con un seminario cada año. Los bibliotecarios tenemos más dificultades materiales para organizar reuniones de ese tipo; por eso es tan importante aprovechar esta ocasión que nos han brindado nuestros colegas italianos, a quienes agradecemos mucho su trabajo.

Ese optimismo respecto a nuestras posibilidades contra la Directiva se apoya en dos realidades: La impopularidad de una concepción cada vez más delirante de la propiedad intelectual y la fuerza que pueden proporcionar los numerosos usuarios que están detrás de las bibliotecas.
En España los cánones relacionados con los derechos de autor son cada vez más rechazados por la población. Recientemente ha habido dos casos de localidades que representan obras del teatro clásico español ambientadas en esos dos pueblos. Son representaciones populares: la gente de la calle lo hace todo: actúa, prepara los trajes, la escenografía… y todo lo hace gratis, con la única finalidad de divertirse. En los últimos días ha sido noticia muy comentada en toda la prensa nacional la rebelión de esos dos pueblos ante la pretensión de la entidad que gestiona los derechos de los autores teatrales, que les ha pasado una buena factura en concepto de derechos de autor, ¡¡por unas obras cuyos autores llevan más de trescientos años muertos!!
Tal idea de la propiedad intelectual es ridícula a los ojos de la gente normal. En el caso del canon bibliotecario, si explicamos bien que cuando la biblioteca compra un libro el derecho de autor ya está incluido en el precio que abona, los usuarios ven claramente el abuso que supone tener que pagar dos veces por la misma cosa. Alguien lo ha comparado con tener que pagar cada vez que se mira un cuadro en un museo después de haber comprado la entrada.

Creo que esta reunión será muy útil si conseguimos elaborar una estrategia común contra esa forma de entender la propiedad intelectual que en nuestro caso toma forma de canon al préstamo. Voy a trasmitir unas cuantas sugerencias basadas en ideas que hemos manejado en la Plataforma contra el préstamo de pago española, el grupo de bibliotecarios más militantes contra el canon en estos años, al que hoy represento.
Nosotros creemos que hay varios campos donde actuar:
1. En primer lugar, en las instituciones, especialmente las europeas.
a. Celebrar entrevistas con los diferentes grupos del europarlamento nos permitiría defender nuestro punto de vista y podríamos encontrar apoyos en ellos. Ese contacto personal se podría reforzar con el envío de postales a los eurodiputados por parte de los usuarios, como ya hicimos en España.
b. Por otro lado está el Defensor del Pueblo Europeo. Dada la índole de su misión –la defensa de lo común- debería actuar contra el canon, al que muchos vemos como un atropello para un servicio público de primera necesidad.
c. Y hay otra institución europea, la Comisión de Peticiones, que en este momento ha admitido a trámite una petición de derogación de la Directiva presentada por la Plataforma española contra el Préstamo de pago. En realidad se presentó ante el Defensor del Pueblo español, en octubre de 2008 con más de 80.000 firmas. Nuestro Defensor es el que debe habérsela mandado, y hace unos meses hemos recibido la siguiente respuesta:
“Tengo el honor de comunicarle que la Comisión de Peticiones ha examinado su petición y que ha decidido admitirla a trámite, debido a que las cuestiones que se plantean en ella inciden en el ámbito de actividades de la Unión Europea.
Con vistas al posterior examen de su petición, la Comisión de Peticiones ha solicitado a la Comisión Europea que inicie una investigación preliminar sobre el fondo de la petición. La Comisión de Peticiones proseguirá el examen de su petición tan pronto como disponga de la información necesaria.
Además, la Comisión de Peticiones considera que las cuestiones que plantea su petición deben ser transmitidas igualmente a la comisión del Parlamento Europeo en cuyo ámbito de actividades entran y, por consiguiente, ha decidido transmitir su petición a la Comisión de Cultura y Educación solicitando su opinión o con atribución de competencias
Naturalmente le mantendremos informado del progreso del examen de su petición.”Firmado: Marcin Libicki (presidente de la Comisión de Peticiones)

2. Además de lo que podamos hacer en el campo institucional, hay una interesante labor a desarrollar entre los autores. Si algún autor prestigioso renunciara públicamente al cobro del canon, podría ser un ejemplo a imitar por otros. En España hay un viejo y muy respetado autor de novelas, economista por más señas, que expresa su firme voluntad de renuncia en su página web. Cuando nuestro reglamento sea firme y haya una metodología para la renuncia, se lo propondremos. Y seguramente otros le seguirán.
(“En la vida corriente el que paga una suma es porque:
a) obtiene algo a cambio
b) es objeto de una sanción.
Y yo me pregunto: ¿qué obtiene una biblioteca pública, una vez pagada la adquisición del libro para prestarlo? ¿O es que debe ser multada por cumplir con su misión, que es precisamente ésa, la de prestar libros y fomentar la lectura?Por otro lado, ¿qué se les desgasta a los autores en la operación? ¿Acaso dejaron de cobrar por el libro vendido? ¿Se les leerá menos por ser lecturas prestadas? ¿Venderán menos o les servirá de publicidad el préstamo como cuando una fábrica regala muestras de sus productos? Pero, sobre todo: ¿Se quiere fomentar la lectura? ¿Europa prefiere autores más ricos pero menos leídos? No entiendo a esa Europa mercantil. Personalmente prefiero que me lean y soy yo quien se siente deudor con la labor bibliotecaria en la difusión de mi obra. Sépanlo quienes, sin preguntarme, pretenden defender mis intereses de autor cargándose a las bibliotecas. He firmado en contra de esa medida en diferentes ocasiones y me uno nuevamente a la campaña. ¡NO AL PRÉSTAMO DE PAGO EN BIBLIOTECAS!”)

3. En tercer lugar deberíamos pensar en acciones de sensibilización para desarrollar en la calle. Si se hiciera algo simultáneamente en varios países -rodear las bibliotecas nacionales, o alguna acción rápida y muy llamativa, del tipo de las que hace Greenpeace- conseguiríamos un fuerte reflejo mediático.

4. Y el cuarto y último camino que voy a abrir –aunque hay mil más que podemos ver- es el de las acciones que podemos hacer los profesionales. Deberíamos imaginar algún tipo de protesta que pudiéramos plantear a nuestros colegas y fuera aceptada por la mayor cantidad posible. Por ejemplo, declararse objetor de conciencia en la entrega de los datos de los préstamos, o algo similar.

No quiero terminar de una manera apocalíptica diciendo que el futuro de las bibliotecas está en peligro, porque en el fondo no lo creo. Los que pensamos que la cultura tiene que estar abierta y totalmente accesible vamos a ser capaces de encontrar fórmulas para oponernos a una concepción de la cultura que, en vez de abrir mundos a la gente pretende abrirle sólo los bolsillos. Seguramente en la reunión de hoy vamos a encontrar alguna de esas fórmulas.

[1] En 2008, 1,42 por habitante
[2] En 2008, 1,15 préstamos por habitante

Bibliotecas públicas de pago

Por si no había suficiente con el préstamo de pago, el canon bibliotecario, hay ayuntamientos como el de Mayorga de Campos que pretenden cobrar 12 € anuales por la utilización de la biblioteca. Ante el revuelo que se formó por el anuncio de tan descabellada medida, el alcalde del PP dio marcha atrás "por la polémica suscitada en el municipio”.

Hay que estar vigilantes y denunciar estos abusos, los mercaderes de la cultura, en este caso del PP, no descansan y aprovechan cualquier oportunidad para cobrar por un servicio que debe ser gratuito.

martes, 18 de agosto de 2009

Sigue la lucha contra el préstamo de pago en bibliotecas, ahora en Milán

Luca Ferrieri y los compañeros bibliotecarios italianos nos piden que difundamos el siguiente mensaje:

Queridos colegas y amigos,

Con ocasión de IFLA 2009 (Milán 23-27 de agosto), hemos pensado en promover un encuentro de todos los colegas interesados en el tema del préstamo de pago y de otras consecuencias de las directivas europeas sobre propiedad intelectual.

La reunión tendrá lugar en Milán el día 27 de agosto h. 10.00-13.00 en la Biblioteca “Accursio”, Piazzale Accursio 5, situada en las inmediatas cercanías de la Fiera donde se celebra IFLA.

El programa provisional del encuentro es el siguiente:

1) Situación en varios países: Italia (por Rosa Maiello), España (por Blanca Calvo), Portugal (por Vera Oliveira), Países nórdicos (por Mikael Böök), etc.
2) Perspectivas de resistencia y/o coexistencia: modificación de la directiva, moratoria, gestión del pago del canon, objeción de conciencia etc.
3) La lucha contra el pago por préstamo en el marco de la cuestión más general de los derechos de propiedad intelectual, de la digitalización y de defensa de los bienes comunes.
4) Hipótesis de coordinación europea, de un blog y lista de correo electrónico.

Os invitamos a difundir esta iniciativa entre vuestros colegas.

www.nopago.org

Luca Ferrieri
Servizi culturali e bibliotecari

lunes, 22 de junio de 2009

PSOE y PP rechazan una moción del BNG para suprimir el canon del préstamo de libros en la UE

Santiago de Compostela.- Una moción del BNG en favor de que la Unión Europea suprima el canon para préstamo de libros en las bibliotecas públicas fue rechazada el pasado jueves por el PP y el PSOE en el Senado, informó en un comunicado la formación nacionalista gallega.

La moción, impulsada por el BNG, pretendía que el Gobierno español promoviera, durante su presidencia de la Unión Europa en el primer semestre de 2010, la supresión del canon por préstamo de libros en las bibliotecas públicas.

Este canon, regulado tras la entrada en vigor en 2007 de la Ley de las Bibliotecas, conforme a una normativa comunitaria, obliga a los ayuntamientos de más de 5.000 habitantes a pagar un canon por cada libro adquirido por las bibliotecas públicas.

El senador del BNG Xosé Manuel Pérez Bouza alegó que "las bibliotecas públicas son las que mejor defienden los derechos de los autores" puesto que pagan a los autores y fomentan la lectura, según la nota.

En este sentido, Bouza subrayó que "en un contexto de crisis económica" en el que ya se han reducido los presupuestos de adquisición de algunas bibliotecas, "es inadmisible cargarlas de un nuevo gasto".


No se entiende cómo en los ayuntamientos de todo el Estado español, tanto PP como PSOE, firman mociones contra el préstamo de pago en las bibliotecas públicas y luego en el Senado votan a favor del canon.

Aunque son instituciones distintas y personas diferentes, son del mismo partido, deberían seguir la misma política.

¿O es que no pasa nada por votar diferente sobre un mismo asunto según seas concejal, diputado o senador?

¿Alguien puede explicar este misterio?

martes, 16 de junio de 2009

Admitida en la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, nuestra petición de derogación de la Directiva del canon

De vez en cuando nos llegan buenas noticias de la Unión Europea.
Transcribo a continuación la comunicación recibida hace pocos días de la Comisión de Peticiones de la UE:

"Tengo el honor de comunicarle que la Comisión de Peticiones ha examinado su petición y que ha decidido admitirla a trámite, debido a que las cuestiones que se plantean en ella inciden en el ámbito de actividades de la Unión Europea.

Con vistas al posterior examen de su petición, la Comisión de Peticiones ha solicitado a la Comisión Europea que inicie una investigación preliminar sobre el fondo de la petición. La Comisión de Peticiones proseguirá el examen de su petición tan pronto como disponga de la información necesaria.

Además, la Comisión de Peticiones considera que las cuestiones que plantea su petición deben ser transmitidas igualmente a la comisión del Parlamento Europeo en cuyo ámbito de actividades entran y, por consiguiente, ha decidido transmitir su petición a la Comisión de Cultura y Educación solicitando su opinión o con atribución de competencias.

Naturalmente le mantendremos informado del progreso del examen de su petición”.

Firmado: Marcin Libicki (presidente de la Comisión de Peticiones)

miércoles, 3 de junio de 2009

El BNG contra el préstamo de pago


No todos los días la Plataforma Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas recibe una adhesión tan clara a nuestras posturas contra el canon bibliotecario como ésta del Bloque Nacionalista Galego.
Ojalá el resto de los partidos políticos se expresaran tan claramente contra los abusos de las sociedades privadas de gestión de derechos de autor.

Desde aquí animamos al resto de los partidos políticos, también a los de implantación estatal, a que no se queden en las mociones contra el canon en los ayuntamientos y den un paso más, como ahora lo hace el BNG, y lleven la oposición al canon al Parlamento Europeo.


EL BNG DEMANDARÁ EN EL PARLAMENTO EUROPEO LA SUPRESIÓN DEL CANON BIBLIOTECARIO

Ana Miranda considera que “es una tasa injusta, ya que en las bibliotecas públicas debe primar el derecho al acceso a la cultura”

Santiago de Compostela, 1 Junio 09.- La cabeza de lista del BNG al Parlamento Europeo, Ana Miranda, anunció hoy su compromiso, recogido en el programa electoral del BNG, de trabajar para que se suprima el canon bibliotecario en la Unión Europea.

Ana Miranda considera que la directiva europea 2006/115/CE que establece el canon bibliotecario “es una norma injusta, sobre la que no existe un acuerdo en la Unión Europea y que generó una gran oposición social”. La candidata del BNG subraya que “en las bibliotecas públicas debe primar el derecho al acceso a la cultura sobre el mercantilismo”.

La directiva 2006/115/CE fue transpuesta en el Estado español a través de la Ley 10/2007, del 22 de junio, de la Lectura, del Libro y de las Bibliotecas, que establece un canon para los usuarios, fijado de manera provisional en 0,20 €, por cada obra adquirida en las bibliotecas públicas de municipios de más de 5.000 habitantes. “Esto está suponiendo muchos millones de euros para el erario público que benefician a las entidades de derechos de autor”, subraya Ana Miranda.

Las bibliotecas públicas son quien mejor defienden los derechos de los autores.

La candidata del BNG justifica la necesidad de suprimir el canon bibliotecario recordando que “las bibliotecas públicas son quien mejor defienden los derechos de los autores ya que fomentan la lectura”. Además, recuerda que “el derecho de acceso a la cultura que propician las bibliotecas a través del préstamo justifica jurídicamente una limitación del derecho de propiedad intelectual, en consonancia con la proclamación constitucional de su función social”.

Ana Miranda destaca también que el préstamo de libros en el Estado español sigue siendo de los más bajos de la UE: 1,18 al año frente a la media europea de 5,0.

“En un escenario de crisis es injustificable que se grave aún más los presupuestos, ya de por sí escasos, de las bibliotecas públicas”

Por otra parte, la candidata del BNG al Parlamento Europeo considera “injustificable que en un escenario de crisis económica en el que ya se están reduciendo los presupuestos para adquisiciones de algunas bibliotecas públicas, es inadmisible gravarlas con el canon bibliotecario”.
Añade también que “es muy cuestionable que trabajadores públicos, como son los bibliotecarios, dediquen una parte de su jornada laboral a proporcionar unos datos que benefician, sobre todo, a una entidad privada de gestión de derechos de autor”.

Por último, la cabeza de lista del BNG recuerda que la aplicación de la directiva 2006/115/CE “ya fue motivo de polémica en otros países, como lo demuestra las sanciones impuestas por este motivo por la Comisión Europea: a Bélgica en 2003 y los procedimientos de infracción iniciados en 2004 contra el Estado español, Irlanda, Italia, Portugal, Dinamarca, Suecia y Finlandia”:

Saludos: Gabinete de Prensa del BNG.

jueves, 23 de abril de 2009

Día del Libro



Con motivo del Día del Libro, la Plataforma contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas propone a todos los bibliotecarios que no faciliten el trabajo a la entidad privada de gestión que recoge fondos públicos y, después de quedarse con un buen mordisco, reparte lo que queda, caprichosamente, entre algunos autores.

Esa propuesta se concreta en la siguiente medida: que ningún bibliotecario proporcione los datos de libros adquiridos ni libros prestados. La Plataforma se basa, para pedir esto, en las siguientes razones:

1. Las bibliotecas son los organismos que, con su trabajo diario, mejor defienden los derechos de los autores. Cuidan sus obras, animan a su lectura y pagan los derechos de autor al adquirirlas.

2. No es justo que cientos de trabajadores públicos (los bibliotecarios) dediquen una parte de su jornada laboral a proporcionar unos datos que benefician, sobre todo, a una entidad privada de gestión.

3. En este momento de crisis, en los que ya se han reducido los presupuestos de adquisiciones de algunas bibliotecas españolas, es inadmisible cargarles un nuevo concepto de gasto (¿quizá esa reducción está causada precisamente por el canon?)

Si la entidad de gestión quiere cobrar el canon bibliotecario, que al menos tenga la molestia de recoger ella misma los datos.

La Plataforma Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas vuelve a pedir al Ministerio de Cultura, ahora dirigido por una nueva persona, que encabece un proceso de conversaciones con otros ministerios europeos tendentes a conseguir la derogación de la directiva del préstamo de pago. Porque todos sabemos que es una directiva basada en una mentira: que los préstamos bibliotecarios reducen la venta de libros.

Y mientras se trabaja en la derogación de la directiva, si es inevitable cumplirla durante el período intermedio, le pedimos al Ministerio que gestione directamente el canon desde una oficina estatal, para que no se siga dando la inmensa paradoja de que el sector privado –la entidad de derechos de gestión que todos conocemos- esté gravando con un impuesto al sector público.

sábado, 10 de enero de 2009

La Plataforma Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas se reúne con el Ministerio de Cultura

La Plataforma Contra el Préstamo de Pago, después de una larga conversación mantenida el día 8 con el Director General del Libro, Archivos y Bibliotecas, desea distribuir las siguientes informaciones:

El reglamento para regular el canon del préstamo va a ser elaborado por el Consejo de Cooperación Bibliotecaria, creado por Real Decreto 1573/2007. Este Decreto está en el BOE nº 1 de 1 de enero de 2008 (http://www.boe.es/boe/dias/2008/01/01/pdfs/A00007-00012.pdf), pero anotamos a continuación su composición. Tiene los siguientes vocales:
El Director General del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura.
El Director General de la Biblioteca Nacional.
Un representante del Ministerio de Educación y Ciencia, con rango de Director General.
Un representante del Consejo de Universidades.
Un representante designado por cada una de las comunidades autónomas y las ciudades de Ceuta y Melilla.
Tres miembros designados por la asociación de entidades locales de ámbito estatal con mayor implantación.
El Rector Presidente de la Red de Bibliotecas Universitarias (REBIUN).
Los presidentes de cada una de las cinco comisiones técnicas de cooperación del Consejo (de Cooperación de la Biblioteca Nacional de España y de las Bibliotecas Nacionales y Regionales de las Comunidades Autónomas; de Bibliotecas Públicas; de Bibliotecas Escolares; de Bibliotecas Universitarias y de Bibliotecas Especializadas).
Un vocal a propuesta de las asociaciones profesionales más representativas del sector a nivel nacional, en representación de los sectores profesionales afectados.
Presidente: el titular de la Subsecretaría de Cultura.
Secretario: el Subdirector General de Coordinación Bibliotecaria del Ministerio de Cultura, que actuará en el Pleno con voz pero sin voto.


En 2008, el Ministerio de Cultura ha pagado canon por las compras realizadas por las Bibliotecas de titularidad estatal. Tal y como establece la ley de la lectura, el libro y las bibliotecas, se ha aplicado la cantidad de 0,20 € a cada ejemplar adquirido, lo que ha dado como resultado la cifra de 111.000 €.

Con respecto a las bibliotecas municipales, algunas CCAA se han planteado asumir su canon (los ayuntamientos, en general, están en contra de pagarlo). Pero, salvo en el caso de Navarra, que ya lo ha asumido, no es posible administrativamente porque la titularidad de las bibliotecas no es suya. Las demás, de momento, no pagan.

Y, aunque la disposición final de la ley de la lectura, el libro y las bibliotecas dice en su apartado 2 que las bibliotecas “remunerarán a los autores por los préstamos que realicen de sus obras” (no se habla de remunerar a los editores), la asociación Cedro distribuye la cantidad que recauda entre editores y autores al 50 %.

El Ministerio está relativamente satisfecho porque el canon no ha supuesto en 2008 un gasto grande. Pero la Plataforma ha mostrado su disconformidad por la filosofía subyacente. Las bibliotecas, con su trabajo, divulgan ampliamente la producción editorial y eso redunda en un gran incremento de las ventas. Es ilógico e injusto que tengan que pagar por hacer una propaganda tan provechosa para el sector editorial.

Por otra parte, las bibliotecas españolas distan mucho de estar “armonizadas” con las de muchos países europeos. Como se puede ver en el reciente libro Las bibliotecas públicas en España: dinámicas 2001-2005. El préstamo habitante/año ha pasado de 0´84 (2001) a 1´18 (2005). La media europea en 1998 era de 4´9 documentos prestados por habitante.

Por todo ello, la Plataforma ha instado al Ministerio a promover la modificación de la directiva europea del canon bibliotecario, colaborando de esa manera en la construcción de una Europa más social. En 2010 España presidirá la UE , y sería un gran logro que en esos meses se produjera el cambio de la directiva.

El Director General se ha comprometido a estudiar la viabilidad de esa petición. Pero la Plataforma tiene claro que, decida lo que decida el Ministerio, los bibliotecarios debemos seguir movilizándonos porque nuestra larga acción contra el canon ha dado muy buenos resultados.

En breve la Plataforma propondrá una serie de acciones para seguir manifestando el rechazo que el canon del préstamo provoca en nuestro país.

miércoles, 7 de enero de 2009

La Plataforma contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas se reúne mañana, 8 de enero, con el Ministro de Cultura

La Plataforma contra el Préstamo de Pago os comunicó hace unas semanas que iba a pedir una entrevista al Ministro de Cultura para preguntar cómo está la redacción del reglamento que va a arbitrar el cobro y pago del canon del préstamo.

Recordaréis que la Ley de la lectura, del libro y de las bibliotecas daba un plazo de un año (a partir de junio de 2007) para elaborar ese reglamento. Se supone que el Ministerio está trabajando en él, pero los bibliotecarios no sabemos nada; de ahí que escribiéramos al Ministro una carta que previamente enviamos a Iwetel por si algunos de vosotros queríais firmar junto con los miembros de la Plataforma (como así fue).

La carta surtió su efecto: hace unos días el Ministerio se puso en contacto con nosotros para concretar la cita, que se fijó para el día 8 de enero a las 9,30. Nos va a recibir Rogelio Blanco, Director General del Libro, Archivos y Bibliotecas. De lo que hablemos con él informaremos en un mensaje que os enviaremos en cuanto se produzca la reunión.

Hasta entonces,

sábado, 8 de noviembre de 2008

Olvidé mi equipaje

Lo olvidé todo, pero al llegar a Radio Utopía empecé a recordar. Y recordé muchas injusticias en este mundo injusto donde todo se mercantiliza. Donde lo que importa es el dinero. No importa de dónde se saque. Si hay que arañarle unos pocos €uros a las bibliotecas, se hace; sin problemas.

Pasé una buena tarde con Armando en su programa “Olvida tu equipaje”. Alguna cosa se nos olvidaría, pero lo importante quedó dicho.

Tenemos un nuevo aliado en la lucha contra el canon.
Gracias en nombre de la Plataforma Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas.

martes, 28 de octubre de 2008

Entrega de firmas contra el canon al Defensor del Pueblo


Los representantes de la Plataforma Contra el Préstamo de Pago en la sede del Defensor del Pueblo

El pasado viernes, Día de la Biblioteca, una delegación de la Plataforma Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas hizo entrega al Defensor del Pueblo de las firmas que se han ido recogiendo en el último año en las bibliotecas españolas contra el canon.

Los representantes de la Plataforma fuimos recibidos por el asesor del Defensor en temas de cultura, Sr. Trillo, en un ambiente muy distendido y de gran amabilidad.

De forma resumida os puedo decir que nos comunicó que en la anterior entrevista con ellos, cursaron un informe a las Cortes con la queja de los bibliotecarios ante el canon.
Que intentarían dar curso y visibilidad a esta nueva entrega de firmas, pero que fuéramos conscientes de que nuestra petición -la retirada de la directiva- se salía de sus competencias.
Y que (y esto es lo más llamativo) apenas recibían quejas de los usuarios de bibliotecas ni de los bibliotecarios mismos. Él era consciente de que nuestras bibliotecas son pobres y malas, y pienso que nos estaba dando a entender que, si les llegan quejas hacia ellas, podrán intervenir ante el gobierno o las instituciones en general, pidiendo que les dediquen más atención.

Así que ya sabéis. Tenéis derecho a unas buenas bibliotecas, bien dotadas, buenas instalaciones y con personal suficiente y bien formado. Hay que luchar por ellas como luchamos por buenos hospitales, buenas escuelas o cualquier otro servicio público primario.

Le planteamos a Trillo si no podrían sugerir al ministro de cultura que hable con sus homólogos de otros países para que junten disconformidades contra la directiva, a ver si así piden su derogación. Y él nos dijo: “pero si ya lo saben ustedes: no es una directiva cultural, sino económica. Es por eso por lo que ha habido tanto interés en hacer que se cumpla (la apertura de expedientes, el tribunal europeo...) Hay un montón de directivas no traspuestas, pero ésta interesaba mucho”.
Más claro…

Por otra parte, la Plataforma ha decidido que va a mandar una carta al Ministro de Cultura para pedir información sobre el reglamento que se está elaborando para fijar cómo se hace la recaudación y el reparto del canon.

lunes, 27 de octubre de 2008

Carta al Ministro de Cultura

Sr. Ministro:

Le escribimos en nombre de la Plataforma Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas (de la cual seguramente habrá oído hablar porque nació hace cinco años y es muy activa) para pedir información sobre el proceso de elaboración del Reglamento previsto en la Ley de la lectura, del libro y de las bibliotecas (Ley 10/2007). La disposición transitoria décimo novena establece un año de plazo, tras la aprobación de la Ley, para hacer un Reglamento que fije los detalles para el cobro y el reparto del canon que se ha establecido contra el préstamo de libros en bibliotecas. Estamos, pues, convencidos de que se está redactando ese texto, y nos extraña mucho que no se haya informado a los bibliotecarios en ningún momento sobre los detalles de esa redacción, cuando la IFLA, que es el máximo referente a nivel mundial, afirma tajantemente lo siguiente:

“Los bibliotecarios deben participar en la organización de los planes de préstamo público para que su financiación no proceda de los presupuestos de las bibliotecas.” Directrices IFLA/UNESCO para el desarrollo del servicio de las bibliotecas públicas (página 19, párrafo 2.3.3)

En realidad, como seguramente usted también sabe, lo que pretende la Plataforma contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas es que la Dirección General de Comercio Interior de la Unión Europea derogue la directiva que consagra el préstamo de pago. Está claro que es una directiva con los pies de barro, ya que se asienta en una gran mentira: que los préstamos que hacen las bibliotecas reducen las ventas de los libros. Por el contrario, muchas personas adquieren los libros después de haberlos visto en una biblioteca; ese es un hecho diariamente comprobado y compartido por la propia IFLA, que en el documento La posición de la IFLA frente al derecho de préstamo al público afirma que: “A pesar de que es loable el apoyo social y cultural que representan para los autores la mayoría de sistemas de PLR (Derecho de Préstamo Público) actuales, la justificación que normalmente se hace del PLR (que el uso de obras con copyright a través de las bibliotecas públicas perjudica las ventas) carece de fundamento demostrado. De hecho, el préstamo realizado a través de las bibliotecas públicas suele contribuir a la difusión de las obras con copyright y, al contrario, favorece las ventas”.

La verdad es que nos gustaría mucho hablar con usted personalmente, para proponerle que, junto con los demás ministros de Cultura de los países europeos, solicite a la Dirección General de Comercio Interior la derogación de una Directiva que, por lo que sabemos, no gusta en ningún país. En ese proceso tendría toda nuestra colaboración.

Pero, mientras convencemos entre todos a dicha Dirección General y en nuestro país se esté redactando un Reglamento para regular el cobro del canon y su reparto, deseamos que se nos informe de la marcha de ese documento para conocer sus términos, ya que como profesionales bibliotecarios nos incumbe directamente y condicionará el futuro de nuestro servicio a la ciudadanía.

Esperando sus noticias, le saludan los miembros de la Plataforma contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas.

jueves, 23 de octubre de 2008

La Plataforma contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas sigue oponiéndose al canon por el préstamo de libros

El viernes entregan al Defensor del Pueblo las firmas recogidas en contra de la directiva europea 2006/115/CE (antes 92/100/CEE)

El próximo viernes 24 de octubre, coincidiendo con la celebración en España del Día de la Biblioteca, la Plataforma contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas entregará al Defensor del Pueblo cerca de 100.000 firmas pidiendo la anulación de la directiva europea 2006/115/CE (antes 1992/100/CEE), que establece que los autores pueden prohibir el préstamo público de sus obras o, en su defecto, han de ser compensados económicamente por ello.

Esas firmas, unidas a las entregadas anteriormente por este mismo colectivo al Defensor del Pueblo y al Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid (237.150) totalizan casi 350.000 en contra del denominado préstamo de pago.

Las bibliotecarias y bibliotecarios españoles comenzaron hace años una firme campaña de movilizaciones en contra de la Directiva europea de 19 de noviembre de 1992 sobre derechos de alquiler y préstamo y otros derechos afines a los derechos de autor en el ámbito de la propiedad intelectual –nombre oficial de la directiva que establece el sistema de préstamo de pago- del que esta entrega de firmas es tan sólo un acto más.

En un principio se pidió al Gobierno español que no traspusiese la norma europea a la legislación nacional. Una vez que dicha trasposición se ha producido mediante la Ley 10/2007 de la Lectura, del Libro y de las Bibliotecas, la Plataforma Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas pide a la Unión Europea que derogue la directiva.

La Plataforma, integrada principalmente por bibliotecarios, estima que afecta muy negativamente al servicio que las bibliotecas proporcionan a la sociedad.

Según el colectivo, el dinero destinado al pago del canon no se va a ver compensado por un aumento del presupuesto de que disponen las bibliotecas para la compra de libros y la prestación de servicios a sus usuarios. Los perjudicados serían en el fondo los cientos de miles de españoles que son usuarios de las bibliotecas públicas y, en definitiva, toda la sociedad.

Los miembros del colectivo consideran que la implantación de un canon por el préstamo de libros a las bibliotecas públicas supone un grave perjuicio para la función principal de éstas: facilitar el libre acceso de todos los ciudadanos a la cultura y a la información.

A sus miembros les preocupa también el hecho de que el canon sea recaudado a la administración por entidades privadas. Según ellos, este hecho supone una perversión de los principios fiscales difícil de asumir desde la defensa de los servicios públicos como mecanismos de garantía de los derechos ciudadanos.

La Plataforma Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas sigue instando al Gobierno para que promueva en Europa, junto a otros Estados, un debate sobre la posible retirada de una directiva que introduce parámetros mercantiles en una tarea de servicio público que no tiene por qué ser gravada y que, con toda seguridad, será perjudicada en su misión de fomentar la lectura en un país cuyos índices dejan mucho que desear.

miércoles, 1 de octubre de 2008

IV Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas


La Torre de Hércules y el Ayuntamiento de A Coruña tuvieron este aspecto durante unos días.


La Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura organizó los pasados días 24, 25 y 26 de Septiembre de 2008, en A Coruña, el IV Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas bajo el lema “BP: Bibliotecas Plurales”.

La Plataforma Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas acudió a la convocatoria, marcando su presencia nada más llegar con la colocación, en el vestíbulo del Palacio de Congresos Palexco (donde se celebraba el evento), de carteles “tuneados” con nuestro vistoso logo “avispa” (amarillo-sobre-negro) sobre la Torre de Hércules y el Ayuntamiento coruñés. Además, a la salida del acto inaugural repartimos en mano -incluso al Ministro de Cultura, César Antonio Molina- unas octavillas convocando a la sesión informativa sobre el canon que la Plataforma iba a impartir durante la última jornada.

El Jueves 25, nuestro compañero Javier Pérez Iglesias intervino brillantemente, defendiendo la lucha contra el canon y recordando la convocatoria del día siguiente, en el coloquio de la conferencia de Daniel Pimienta (Director de Funredes), titulada “La biblioteca accesible: Pasarela accesible, abierta e inclusiva al dominio público”. A su vez, Jesús Tramullas (Profesor titular de Documentación Automatizada en la Universidad de Zaragoza) puso nuestra octavilla en su ordenador mientras moderaba la mesa redonda “Mesa de Experiencias. Accesibilidad en la web”, de modo que cuando le enfocaba la cámara para la proyección del escenario el logo “avispa” invadía la gran pantalla.

El Viernes 26 tuvo lugar la sesión informativa de la Plataforma, durante la cual se proyectaron vídeos que había traído Marilena Cortesano, colega de la Biblioteca Civica di Cologno Monzese (Italia) y activista de la campaña “Non pago di leggere”. Asimismo se distribuyeron cientos de ejemplares de la comunicación que la Plataforma había presentado al Congreso (titulada “La visibilidad de las bibliotecas públicas en España: cuatro años de lucha contra el canon”), y cuya inclusión fue rechazada por la organización del mismo. El subtítulo “Comunicación rechazada” llamó la atención de muchas personas, que preguntaban por el motivo de tal oposición (cuestión que, claro, la Plataforma Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas no sabe responder, pues no es el interlocutor adecuado).

Nos alegra poder decir que, a pesar de ello, nuestra reivindicación ha estado muy presente en el IV Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Apoyo solidario a Bolivia de la Plataforma contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas del Estado Español

Los miembros que formamos la Plataforma contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas del Estado Español estamos informados de la barbarie fascista cometida por los enemigos del pueblo boliviano y de su gobierno legítimo y democrático y denunciamos esos hechos con toda firmeza.
El fascismo nunca ha consentido que los pueblos sean dueños de su destino y de su historia, nunca ha permitido que los pueblos adquieran cultura y formación, que el pensamiento y las ideas fluyan libremente y las personas piensen, critiquen y refuten los sistemas de injusticia e iniquidad. Por ello, sus objetivos han sido siempre la destrucción de los testimonios culturales e históricos y el aniquilamiento de opositores y de cualquier forma de expresión libre y democrática, garantizando de este modo la sumisión y la opresión de los pueblos. De ello tiene memoria el pueblo español con la dramática experiencia del golpe de estado fascista de 1936, que derribó a la República Española e implantó la dictadura fascista de más larga duración en Europa.
La devastación de bibliotecas, de archivos, de instituciones, de medios de comunicación y de testimonios y patrimonio de la cultura en Bolivia por los fascistas constituye un caso más de bibliocidio y bibliocastia, como es la destrucción de bibliotecas nacionales y públicas, centros educativos y culturales, archivos y museos en otras partes del mundo en el tiempo reciente y en tiempos pasados: Iraq, Sarajevo, Líbano, Palestina, antes Argentina, Chile, Alemania, Italia, España, etc.
Como profesionales de las bibliotecas y de la información, y antes como ciudadanos, no podemos permitir que hechos como los ocurridos recientemente en Bolivia puedan repetirse.
Compañeros y amigos bolivianos: sois ejemplo de dignidad para el mundo. Sabed bien que estamos con vosotros. Nuestra solidaridad y nuestro afecto y cariño es grande y fraterno.
Venceréis. Venceremos. El fascismo no pasará.
Viva el pueblo boliviano.
Vivan los trabajadores de la cultura. Vivan los trabajadores.
Larga vida al Gobierno de Evo Morales.
Plataforma contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas Públicas
Estado Español

martes, 9 de septiembre de 2008

El Casar, otro ayuntamiento más contra el canon

El Ayuntamiento de El Casar (Guadalajara) aprobó recientemente una moción contra el préstamo de pago en bibliotecas públicas, presentada por el portavoz de Izquierda Unida.
Ya nos queda menos para completar un mapa de España lleno de banderines contra el canon.

sábado, 2 de agosto de 2008

El Ministerio de Sanidad y Consumo contra el canon

Me ha llegado esta imágen de un amigo que trabaja en el ministerio. Parece ser que unos desconocidos manipularon la pancarta y la dejaron en estas condiciones. Supongo que no tardarán mucho en darse cuenta y trabajarán rápido para dejarla como estaba antes del ataque anticanon.