miércoles, 3 de noviembre de 2010

Una vida defendiendo los derechos de los trabajadores



Marcelino, inmortal

Dicen que te has muerto, Marcelino. Dicen que te has muerto y lloran las calles, las avenidas, las plazas, las fábricas, las tapias, los diarios, los papeles, las casas, los coches, los vagones, las esquinas, los rincones, los parques, las sedes, las radios, las minas, las banderas, los libros, los campos, las hoces, los tornos, los martillos.


Y lloran las madres, los hijos, los abuelos, los padres, los tíos, los nietos, los ojos, las manos, las sienes, las bocas, los brazos, los puños. Lloran hasta las lágrimas, Marcelino.


Y se mueren de pena los árboles, las flores, la hierba, los pájaros. Se muere de pena hasta la muerte, Marcelino.


Dicen que te has muerto, Marcelino, pero no es cierto.


Quien te conoce sabe que volverás a tapar las calles, las avenidas, las plazas. Que renacerás en las manos del obrero y en el libro del estudiante. Que agitarás las fábricas, que inundarás las tapias, los diarios, los papeles, las radios.


No te has muerto Marcelino. Cuando se sequen las lágrimas y cuando se calmen las penas, lo sabrán las madres, los hijos, los nietos, las sienes, las bocas... y entonces habitarás las casas, entonarás los himnos, atronarás las sedes y nos apretarás, como siempre, los puños.


Más información:



La Republica.es: Marcelino, inmortal

Público.es: Abrazos, lágrimas y palabras para Marcelino Camacho


Público.es: Puños en alto y flores rojas para un "hombre bueno"

Público.es: Se apaga la voz de los trabajadores

El Pais.com: Una vida en defensa de los trabajadores

El Pais.com: Marcelino Camacho, una vida en imágenes

Insurgente.org: Ha muerto Marcelino Camacho

Rebelión.org: La humanidad de Marcelino Camacho


Kaos en la red.net: Muere el líder histórico antifranquista Marcelino Camacho

El Plural.com: Muere Marcelino Camacho


2 comentarios:

Clares dijo...

Me acuerdo del juicio de Burgos y de aquella época tremenda, cómo este hombre era el luchador por excelencia. Qué gran hombre, qué honrado y sencillo, y consciente. Lo he lamentado mucho.

Eusebio Gómez dijo...

Gracias, amiga Clares, bonitas palabras.

Un fuerte abrazo.