Se acabó lo bueno, ya estamos en casa, en la república independiente de mi casa que, a falta de otra República un poco más amplia, tampoco está mal.
Como os prometí hace unos días os he traído unas fotillos de unos cuantos sitios en los que hemos estado. Este año ha tocado Tenerife, que nos ha gustado mucho, y también Asturias y Cantabria, que solemos visitar siempre que podemos. El norte, en general, vale la pena ser visitado siempre.
Hay que aprovechar todo lo que se pueda porque la cosa está muy mala y no sabemos si el año próximo podremos ir a algún lado.
Las malas noticias nos han acompañado en el regreso. Incendios forestales, con pérdidas de bienes y vidas; corrupción política; la sangría continua de los accidentes de tráfico; las agresiones y asesinatos a mujeres y, desgraciadamente, la vuelta del terrorismo de ETA, con dos víctimas, que sigue sin ver que hay otras formas de reivindicación política alejadas de las armas, del asesinato. Sin diálogo es muy difícil que esto pare. Hemos oído ya demasiadas veces lo de que si la banda terrorista está debilitada; que si puede hacer daño todavía; que si la policía les tiene acorralados; que si no atenta porque no puede…
Por otro lado ilegalizar partidos políticos y cerrar medios de comunicación que no condenen los atentados no soluciona nada.
Bueno, a lo que iba, ahí va ese paseo fotográfico prometido.
Como os prometí hace unos días os he traído unas fotillos de unos cuantos sitios en los que hemos estado. Este año ha tocado Tenerife, que nos ha gustado mucho, y también Asturias y Cantabria, que solemos visitar siempre que podemos. El norte, en general, vale la pena ser visitado siempre.
Hay que aprovechar todo lo que se pueda porque la cosa está muy mala y no sabemos si el año próximo podremos ir a algún lado.
Las malas noticias nos han acompañado en el regreso. Incendios forestales, con pérdidas de bienes y vidas; corrupción política; la sangría continua de los accidentes de tráfico; las agresiones y asesinatos a mujeres y, desgraciadamente, la vuelta del terrorismo de ETA, con dos víctimas, que sigue sin ver que hay otras formas de reivindicación política alejadas de las armas, del asesinato. Sin diálogo es muy difícil que esto pare. Hemos oído ya demasiadas veces lo de que si la banda terrorista está debilitada; que si puede hacer daño todavía; que si la policía les tiene acorralados; que si no atenta porque no puede…
Por otro lado ilegalizar partidos políticos y cerrar medios de comunicación que no condenen los atentados no soluciona nada.
Bueno, a lo que iba, ahí va ese paseo fotográfico prometido.
Tenerife