Se acabaron las vacaciones. La vuelta ha sido triste, no porque haya que volver pronto al trabajo, ni por el síndrome posvacacional.
Las imágenes de Turquía, de la Capadocia o del Bósforo, quedan ensombredidas por el terrible accidente aéreo de Barajas.
Desde aquí, con todo el respeto, quiero mandar mi más sentido pésame a las familias de las victimas. Y el deseo de que los heridos vayan mejorando y puedan volver cuanto antes a sus casas con sus familias.