
Es posible que aún tenga remedio y las Tablas no se sequen definitivamente. Ahora, el problema se agrava, porque además de secarse se están quemando por dentro.
Las Tablas de Daimiel se mueren de sed. Y con ellas, muchas especies de aves, peces, mamíferos, plantas, parte de nosotros mismos...
El trasvase de agua del Tajo pretende devolver al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel su antiguo aspecto.