miércoles, 13 de enero de 2010

¿Qué pasó con aquello de la Gripe A?

El negocio del miedo según Iñaki Gabilondo

Publicado por Miguel Jara el 8 de Enero de 2010

"El negocio más repugnante, el negocio del miedo". Así concluía anoche [el pasado 8 de enero] Iñaki Gabilondo en el telediario de la cadena Cuatro su editorial del día.

Se refería, sí, bingo, al negocio que se ha hecho a base de meter miedo a la población mundial para vender antivirales y vacunas contra la presunta pandemia de gripe A. Gabilondo acusa, basándose en los datos facilitados por el presidente de la Comisión de Salud del Consejo de Europa, al lobby de los laboratorios farmacéuticos y a la Organización Mundial de la Salud (OMS) de organizar la psicosis de la gripe A.

No están mal los conceptos y frases empleadas por Gabilondo, por menos a otros les llaman alarmistas, sensacionalistas, conspiranoicos, etc:

Ola de histeria; mucha gente vinculada de forma muy estrecha con la industria farmacéutica; el pánico que recorrió el mundo no fue espontáneo sino planificado; no había nada en esta gripe que justificara tal alarma; la pandemia quedaba definida por la propagación, no por la gravedad; anunciaba oficialmente la pandemia de la gripe A; gobiernos, hábilmente pastoreados por los intereses de esos lobbyes; que “hicieron lo que les correspondía hacer: comprar millones de unidades”; la gripe A ha producido la décima parte de casos mortales que una gripe estacional; tenemos millones de dosis con las que no sabemos qué hacer; intentamos colocar -quien sabe con qué argumentos- en los países subdesarrollados; investigación sobre el papel de los lobbyes y los gobiernos en este negocio: el negocio más repugnante, el negocio del miedo“.

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3 comentarios:

Cigarra dijo...

Eso. Y el premio Principe de Asturias a la Organización Mundial de la Salud, que ha sido una de las principales promotoras de la campaña de histeria colectiva. Así está el patio. Pero si decías algo, te llamaban "conspiracionista"

Clares dijo...

Mucha gente se asustó, pero realmente, si querían escuchar y enterarse, tenían que darse cuenta de lo que estaba pasando en realidad. En mi entorno nadie se vacunó ni se asustó. Cuestión de sensatez, de información, de cultura, en definitiva. Pero ahora habría que pedir cuentas a quienes asustaron a la población, y a los medios de comunicación, y a los ministros de sanidad que hicieron el juego. Si respondieran todos esos, sería la primera vez en la historia. Negocio hecho, boca callada y a otra cosa.

Eusebio dijo...

Tenéis toda la razón, queridas Cigarra y Clares.
Una gran pandemia informativa en la que hay culpables totalmente identificados y a los que se debería pedir responsabilidades.
Y a ver si esto nos hace abrir los ojos y no dejamos que nos manipulen tan fácilmente.

Un fuerte abrazo.