miércoles, 25 de junio de 2014

Aprendiz de todo

Pinto, pero no sé pintar.
Corro, aunque no soy atleta.
Lucho, para que no me derroten.
Golpeo, aunque me duela.

Escribo, sin ser escritor.
Tengo hijos, quizá sin estar preparado.
Hablo, cuando debería mantenerme callado.
Grito en silencio.

Pienso en voz alta.
Hago Haikus, sin ser poeta.
Subo, cuando creo bajar.
Bajo, cuando me parece estar en lo más alto.

Río, cuando necesito llorar.
Lloro, cuando la alegría me abandona.
Vuelvo, cuando debí quedarme.
Vivo, sin saber vivir.

Me duele hacer daño.
Amo, sobre todo, amo.
En suma, aprendiz de todo, maestro de nada.