jueves, 10 de octubre de 2013

No nos moverán



No lo van a conseguir. Si creen que por apalearnos en las protestas; por identificarnos y multarnos en las concentraciones; por privatizar los servicios públicos, como la sanidad, la educación o las bibliotecas; por jodernos la vida y la salud; por empobrecernos; por criminalizar las protestas sociales; por ayudar a los bancos en vez de a las personas que lo están pasando mal; por bajarnos los salarios, tanto a trabajadores de empresas privadas como del sector público; por subirnos los precios de todo tipo de productos, incluso de los de primera necesidad y energéticos como luz, agua o electricidad. Si creen que con todo lo que nos están haciendo, vamos a perder la educación y las buenas maneras, están muy equivocados.

No conseguirán que salgamos a la calle a echarlos a golpes de razón y no parar hasta que les perdamos de vista. No conseguirán que nos movamos de nuestros sillones, entretenidos con toda la mierda que nos quieran poner por las televisiones; nosotros no somos de esos pueblos que revientan y lo destrozan todo, incapaces de contener su rabia, hartos de que les engañen.

Nosotros, los españoles, aguantamos, que para eso hemos tenido un largo entrenamiento durante la dictadura franquista. Eso grabó en nuestro ADN la mansedumbre colectiva, el miedo, la resignación…
Aguantaremos todo lo necesario, sin movernos, hasta que pase la “crisis”, que algunos agitadores llaman “estafa”.

Nuestro rey y el gobierno del régimen hacen todo lo posible para que nos rebelemos ante tanta injusticia y están sorprendidos por nuestra capacidad de aguante. Vemos cómo cada día tensan la cuerda alrededor de nuestro cuello un poco más.

Pero no nos moverán. No caeremos en su trampa, seguiremos impasibles como súbditos responsables y concienciados. Al final todo se arreglará. Mientras, aguantaremos todo lo que haga falta.