martes, 13 de noviembre de 2012

Las Bibliotecas TAMBIÉN van a la HUELGA GENERAL






Como parte esencial de los servicios públicos destinados a hacer efectivos los derechos de la ciudadanía, y en concreto los derechos culturales, las bibliotecas no pueden permanecer al margen de la convocatoria de huelga general el próximo 14 de noviembre. El camino tomado por el gobierno, en una carrera interminable de recortes, deteriora cada vez más los servicios públicos. Despidos y precarización creciente del personal bibliotecario, cierres de bibliotecas, recortes de horarios, copago bibliotecario, falta de dinero para adquirir fondos, es el panorama cotidiano que encontramos en las bibliotecas.

Pero, además, la crisis es la excusa perfecta para imponer una ideología y unos valores que desatienden los derechos y las necesidades de los ciudadanos para atender en exclusiva a un ente llamado “mercado”, que no es otra cosa que los intereses de enormes poderes económicos cuyo objetivo es lucrarse con los servicios públicos que pagamos entre todos. Empresas multinacionales que buscan privatizar el agua o el sector educativo, inmobiliarias, bancos, entidades aseguradoras y otros agentes económicos van cercando lo público y haciendo valer sus intereses por encima de los de los ciudadanos. El Estado ha renunciado a la defensa de lo público hasta tal punto que externaliza la gestión bibliotecaria con frecuencia pagando un coste superior al que tendría la contratación directa de personal (caso de la Biblioteca Nacional, por ejemplo). Tanto en este caso como en otros, el Estado ha ido renunciando a su papel regulador y redistribuidor y solo se interesa por los ciudadanos cada cuatro años, mientras que en el día a día responde con rapidez a las exigencias de estos poderes económicos. Es patente su falta de sensibilidad hacia el drama de los desahucios, que ya está provocando suicidios, así como hacia otras situaciones que llevan a la desesperación a cientos de miles de ciudadanos. El caso de las bibliotecas no llega a ser tan dramático, pero la educación y los derechos culturales, para cuyo ejercicio las bibliotecas son imprescindibles,   constituyen recursos fundamentales para conseguir una sociedad más cohesionada, equilibrada  y solidaria.

La Plataforma Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas opina que solo la movilización social puede enderezar el rumbo de unas políticas económicas que están conduciendo a una sociedad de “sálvese quien pueda”,  asfixiando a la ciudadanía e hipotecando el futuro de la juventud al recortar derechos conquistados con muchísimo esfuerzo a lo largo de varias décadas. Por todo ello, la Plataforma anima a todo el sector bibliotecario a sumarse a la huelga convocada el 14 de Noviembre por la mayoría de los sindicatos, huelga que, además, está convocada en otros Estados de nuestro entorno.

LAS BIBLIOTECAS NO SON UN GASTO, SON UNA INVERSIÓN