jueves, 5 de abril de 2012

Barbaridad bibliotecaria en Parla, Madrid


La Plataforma contra el Préstamo de Pago acaba de mandar a El País una carta al director, cuyo texto transcribimos abajo. No sabemos si lo publicarán o no; pero queremos que lo conozcáis.

Todo parte de una noticia que vimos ayer en varios periódicos (El País y La Razón al menos). Parece ser que el Ayuntamiento de Parla (Madrid) ha pensado que sus bibliotecas son una mina de la que sacar dinero. La interventora (o quienquiera que haya hecho los cálculos) ha multiplicado por tres ¡¡la cifra de usos de las bibliotecas en un año!! para calcular el dinero que puede sacar el municipio si aplica esos 3 € por cada uso de la biblioteca. Y llega a la conclusión de que, como las bibliotecas tuvieron más de 200.000 usos en 2011, podrían entrar en las arcas municipales más de 800.000 € al año.


Pero eso supone que cada vez que alguien entrara en la biblioteca tendría que pagar esos 3 €. Ya es inadmisible que se cobre por la inscripción o por la renovación anual del carné, porque eso es cambiar el concepto de la biblioteca como servicio público esencial. Pero lo de cobrar por cada uso no se le ocurre ni al que asó la manteca.

No podemos admitir ese tipo de actuaciones. Algo habrá que hacer, además de denunciar públicamente. Pero, de momento, ésta es nuestra denuncia:

“Señor director:

La [mala] idea del copago [repago, en realidad] en los servicios públicos sigue extendiéndose en nuestro país alcanzando ya a cualquier ámbito. Hoy hemos leído que el ayuntamiento de Parla ha tenido la ocurrencia de llevarla a las bibliotecas municipales. Si ello fuera cierto, sería muy grave que esta nueva agresión a la ciudadanía proviniera de la izquierda. Llevar adelante la idea del copago/repago es colaborar en el desmontaje del estado del bienestar, se maquille como se maquille.

Especialmente en tiempos de crisis, la biblioteca es un apoyo para miles de ciudadanos con pocos recursos, que pueden acudir a ella buscando información, sacando libros o películas en préstamo, utilizando internet gratuitamente o participando en actividades culturales. Y no se trata de servicios exclusivamente culturales: la biblioteca ayuda a parados y a desfavorecidos, siendo un excelente recurso contra la exclusión social.Si empezamos a levantar barreras (económicas en este caso), la biblioteca dejará de cumplir su democrática función de facilitar el acceso universal (gratuito y a todos los ciudadanos) a la información y a la cultura.

De ser cierto el repago en las bibliotecas de Parla, muchas personas -precisamente las que más las necesitan- tendrán que dejar de usarlas, y el Ayuntamiento de esa ciudad habrá escrito con mayúsculas una injusticia que, por otra parte, no le servirá de nada; porque si lo que busca es recaudar, el repago de unas bibliotecas vacías no aportará ningún euro a las arcas municipales.

Plataforma Contra el Préstamo de Pago”